lunes, 24 de marzo de 2025

Que hacer cuando se estropea el telefono movil

 

Una forma curiosa de reparar un teléfono. Si no quieres que te pase algo así, busca siempre a un profesional. Los teléfonos móviles me gustan bastante poco. En mi anterior trabajo, que duró doce años, no tuve más remedio que ir siempre colgada de uno. El jefe lo exigía y el tipo de clientela también. Aquello era una esclavitud, porque la mayoría de las personas, cuanto tienen problemas, no respetan el horario de descanso de los demás, ni los días festivos, de modo que era frecuente recibir llamadas los domingos, o los días laborales a las doce de la noche o más tarde. Incluso he conocido gente que llamaba a las siete de la mañana. No contento con obligarnos a llevar móvil (y encima ni siquiera nos lo proporcionaba la empresa), el jefe un día nos exigió que también tuviésemos internet y correo electrónico en el aparato, para poder tenernos localizados y encargarnos cosas a cualquier hora del día y estuviéramos donde estuviéramos. 

 

Así, lo que sucedía, es que nuestras vacaciones se convertían en un suplicio de llamadas, correos electrónicos y problemas que tenían que resolverse de inmediato. A más de uno le costó discusiones familiares, cuando no el divorcio. Yo me pregunto a veces cómo podrían funcionar las empresas antes de que existieran los teléfonos móviles e internet… Pues el caso es que todo marchaba correctamente. Ahora parece que el mundo se acaba cuando internet deja de funcionar un rato o tu teléfono se queda sin batería. En fin, yo creo que no estamos volviendo un poco locos todos. Ahora que por fin he dejado atrás la a la pesadilla de mi jefe y de mi antiguo trabajo, a penas utilizo el móvil. 

 

La gente se ríe de la porquería de teléfono que uso, sin conexión a internet y sin ser un Ipad, un Iphone, una tablet ni nada de eso. Ni siquiera es táctil. Tiene una pantalla pequeñita y teclado de botones de los de toda la vida. ¡Y yo soy tan feliz con mi móvil! Casi no recibo llamadas ni mensajes y ya no tengo una lucecita parpadeando cada dos por tres cuando entra un e-mail, como antes. Cuando quiero ver mis correos electrónicos, enciendo el ordenador y allí los leo. Es mucho más cómodo y más sano. No os imagináis la rabia que me dio el otro día, que el móvil se me cayó al suelo por accidente y se me partió en cristal de la pantalla. Mi adorado móvil roto. Cualquier, en mi lugar, se habría comprado otro, más moderno, de pantalla táctil, o un Iphone… Pero no, yo es que disfruto con mi móvil, quiero ese y no otro. 

 

Me puse a pensar si conocía alguna empresa de reparación móviles, pero no caí. Así que busqué en internet información sobre reparar móviles en Málaga y me gustó mucho una empresa que incluso venían a tu casa u oficina a recoger el aparato para llevarlo a la tienda de reparaciones y luego te lo entregaban donde tú les indicaras. Me sorprendió que además, hacían reparaciones en toda España. El presupuesto que me dieron previamente, me pareció bien, así que me lo repararon –muy rápido, por cierto-, y en pocos días tuve mi querido móvil en casa, sano y salvo. La gente me dice que por el precio de la reparación y un poco más, podría haberme comprado un Iphone básico… A ver, que no. Que no quiero un Iphone. Que yo quiero mi teléfono con botoncitos de los de antes. Soy feliz así.